Cómo vender mi casa rápido. La venta de Ricardo paso a paso

20/06/2018

Ricardo ha conseguido el trabajo de sus sueños en Madrid. Hace ya varios años que acabó la carrera de ingeniería y ha estado dando tumbos desde entonces de trabajo en trabajo, sin demasiada motivación. Pero como siempre dice su madre, en la vida todo pasa por algo, y gracias a su experiencia ha encontrado un trabajo estupendo en la capital; y se marcha a vivir su sueño.

El siguiente paso ahora es empezar a organizarlo todo para su nueva vida. Hace unos 5 años compró un pequeño estudio en el centro de Castellón y ese ha sido su hogar todo este tiempo. Lo decoró de forma muy sencilla, con muebles funcionales, encuadró en la pared algunos posters de sus películas favoritas y lo llenó todo de sus grandes compañeros, las recreaciones en miniatura de los superhéroes de Marvel, su mayor pasión de la adolescencia, que irían todos a una caja rumbo a Madrid para ocupar su nuevo hogar.

La casa de Ricardo En Venta

Antes de empezar con la mudanza, Ricardo tenía claro que debía vender su piso y debía hacerlo rápido ya que empezaba a trabajar en Madrid en menos de un mes y no podría afrontar los gastos de los dos inmuebles, el que había alquilado en Madrid y su piso.

Así que cogió la réflex que se autorregaló para su último cumpleaños e hizo algunas fotos del salón comedor, la habitación, el baño y la cocina americana; entró en los portales de internet de venta de inmuebles más conocidos y colgó las fotos con una descripción clara y concisa: “Vendo estudio de una habitación y un baño en el centro de Castellón”.

Pasaron dos semanas y sólo recibió una o dos llamadas interesadas por el piso, una pareja joven fue a visitarlo pero finalmente no cerró la venta.

La fecha de inicio en el nuevo trabajo se acercaba y él no veía clara la venta; su madre le aconsejó que fuera a una inmobiliaria en el centro; su amiga había comprado un apartamento para veranar allí y  había quedado encantada, él era un poco reacio a acudir a un intermediado. “Hoy en día se puede hacer todo por internet”, pensaba. Pero como ya no sabía cómo proceder decidió hacerle caso a su madre.

Una venta rápida

Nada más llegar a la inmobiliaria, le atendió Ana, una chica encantadora. Le preguntó algunas características del piso, revisó los portales donde lo había publicado y le preguntó cuándo podían ir a verlo para hacer nuevas fotos. Firmaron el contrato de intermediación inmobiliaria y quedaron a los pocos días.

Ana le aconsejó que mientras tanto el empezara a guardar algunas cosas, no todo el mundo era tan fan de Marvel como él y despersonalizar la casa un poco era bueno para que cada posible comprador se la imaginara a su gusto. Quedaron por la mañana, cuando la iluminación era buena e hicieron muchas fotos de cada habitación. Ana le dijo que el piso tenía muchas posibilidades y le aconsejó a Ricardo un precio en función del mercado, los pisos de la zona y las características del piso.

Ya solo faltaban dos días para que Ricardo se fuera a Madrid y lo dejó todo en manos de Ana, le facilitó toda la documentación del piso y acordaron que se pondrían en contacto si encontraba un comprador interesado.

La nueva vida de Ricardo

Su nuevo trabajo en Madrid le encantaba, era lo que siempre había querido y había forjado algunos lazos con sus compañeros, que iban a tomar cañas los viernes; la cosa pintaba bien pero el tema económico le preocupaba, necesitaba vender la casa cuanto antes.

No habían pasado demasiadas semanas cuando Ricardo recibió una llamada de Ana, tres hermanos estaban interesados en comprarlo para su madre, que ya estaba mayor y vivía en una casa con escaleras y cada vez le costaba más subirlas. Estaban de acuerdo con el precio y el piso les gustaba, así que sólo faltaba firmar el contrato de arras y formalizar la venta.

Ricardó pidió un par de días en el trabajo y volvió a Castellón, formalizaron todo el proceso ante notario. La mujer que iba a vivir en su casa a partir de ahora le apreció encantadora y se quedó muy contento de que Ana hubiera encontrado unos compradores como aquellos, su cada iba a estar en muy buenas manos.



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