En los últimos meses han vuelto con fuerza las estafas inmobiliarias: anuncios clonados, “oportunidades” demasiado buenas, supuestos propietarios que piden reserva por Bizum y visitas que nunca llegan. Y lo más peligroso es que muchas veces el anuncio está tan bien hecho que no huele a estafa… hasta que ya es tarde.
El patrón suele repetirse: precio por debajo del mercado, urgencia (“me voy fuera”, “lo reservo hoy”), comunicación solo por WhatsApp y presión por pagar una señal para “bloquear” la vivienda. En alquiler se ve muchísimo, pero en compraventa también aparece con documentos manipulados o “intermediarios” inexistentes.
La buena noticia es que casi siempre hay señales si sabes dónde mirar. Lo primero: verifica identidad y titularidad. No hace falta ser abogado, pero sí exigir una mínima trazabilidad: quién es el propietario, qué agencia gestiona y cómo se formaliza cualquier pago. Lo segundo: desconfía del “pago para visitar”. En un proceso profesional, lo normal es visita y documentación antes de hablar de dinero. Y lo tercero: revisa el anuncio con cabeza fría. Si hay pocas fotos, fotos genéricas, o el texto está copiado de otro anuncio, mala señal.

En JBM insistimos en esto porque la confianza es la base del sector. Y cuanto más ruido haya (estafas, anuncios duplicados, perfiles falsos), más valor tiene trabajar con un profesional que filtre, valide y deje constancia.
Checklist rápida anti-estafa
Errores típicos
Si tienes dudas con un anuncio (alquiler o compra), en JBM lo revisamos contigo y te decimos si hay señales de riesgo antes de que te expongas.
•Si estás pensando en vender o comprar una propiedad, en JBM Servicios Inmobiliarios contamos con un equipo profesional preparado y las herramientas adecuadas para ayudarte a alcanzar tu sueño.