El precio de la vivienda continúa siendo uno de los grandes temas de 2026. Durante el primer trimestre, el Índice de Precios de Vivienda aumentó un 12,9% interanual. La vivienda nueva subió un 9,1%, mientras que la segunda mano alcanzó un incremento del 13,5%. Respecto al trimestre anterior, el precio general aumentó un 3,5%.
Estos datos generan una pregunta inevitable: ¿por qué la vivienda usada está subiendo incluso más que la nueva?
No existe una única respuesta. Una posible interpretación es que la segunda mano concentra una parte mucho mayor de la oferta disponible, especialmente en barrios consolidados donde apenas existe suelo para nuevas promociones. También ofrece disponibilidad inmediata, ubicaciones céntricas y tipologías que no siempre aparecen en la obra nueva.
En Castellón, una vivienda usada bien conservada, con ascensor y situada cerca de servicios puede competir con fuerza, especialmente cuando la obra nueva disponible se encuentra en otras zonas o exige un presupuesto superior.
Para el comprador, estos datos no significan que deba comprar precipitadamente. Significan que esperar únicamente con la esperanza de una bajada generalizada también implica un riesgo. La decisión debe basarse en capacidad financiera, horizonte personal, calidad del inmueble y precio de la microzona.
Para el vendedor, un mercado ascendente tampoco justifica fijar cualquier precio. Los compradores continúan comparando, y una vivienda sobrevalorada puede quedarse atrás aunque el promedio nacional esté subiendo.
Comprar por miedo a quedarse fuera, vender basándose únicamente en una cifra nacional o pensar que todas las viviendas suben al mismo ritmo.
Si estás pensando en vender o comprar una propiedad, en JBM Servicios Inmobiliarios contamos con un equipo profesional preparado y las herramientas adecuadas para ayudarte a alcanzar tu sueño.