Tokenización inmobiliaria: cuando la tecnología suma (y cuando solo hace ruido)

Tokenización inmobiliaria: cuando la tecnología suma (y cuando solo hace ruido)

27/01/2026

La idea suena potente: fraccionar un activo en “trozos digitales” para que más gente pueda invertir y vender su participación con facilidad. A eso aspira la tokenización. En la práctica, el resultado depende menos de la tecnología que del activo de base y de cómo se gobierna.

Un buen proyecto tokenizado se parece mucho a una buena inversión inmobiliaria de toda la vida: edificio solvente, flujos de renta previsibles, gastos realistas, patrocinador con historial y reglas claras de entrada y salida. Si el activo es discreto, la tokenización no lo vuelve brillante. Si las comisiones son opacas o la custodia no es seria, el envoltorio digital no arregla nada.

Lo interesante aparece cuando la tecnología reduce fricción: tickets pequeños para diversificar, procesos más ágiles, liquidaciones transparentes. Lo delicado está en la regulación y la fiscalidad (no uniformes), en la custodia y en la ilusión de liquidez: poder listar no significa poder vender al precio que soñamos.

Nuestro criterio en JBM es simple: primero auditamos activo y sponsor; después, estructura y derechos; por último, costes y salida. Si pasa esas tres puertas, puede ser una herramienta útil para ampliar base inversora. Si no, mejor seguir con la inversión tradicional que conocemos bien.

Si estás pensando en vender o comprar una propiedad, en JBM Servicios Inmobiliarios contamos con un equipo profesional preparado y las herramientas adecuadas para ayudarte a alcanzar tu sueño.

 



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